01
UN BARRIO DE ALBOX.
Bartolomé Reche Mármol nació en 1942 en el barrio de La Piedra Amarilla, en el seno de una familia dedicada a la zapatería.
Desde muy pequeño mostró una inquietud y una capacidad para buscarse la vida que marcarían toda su trayectoria. Una de las anécdotas que mejor refleja ese carácter se remonta a su infancia: acompañaba a sus padres a los mercados de los pueblos y, entre comerciantes y agricultores, aprovechaba para vender pequeños tragos de agua de un botijo. Era apenas un niño, pero ya tenía una intuición especial para detectar oportunidades y unas enormes ganas de salir adelante.
Dejó la escuela a temprana edad y comenzó a trabajar junto a su padre en la zapatería familiar. Allí aprendió un valor que le acompañaría toda la vida: la importancia de tratar bien a las personas.
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CARTAGENA, Y UNA CÁMARA DE FOTOS.
Durante el servicio militar en Cartagena volvió a demostrar su capacidad de iniciativa.
Con una cámara fotográfica comenzó a hacer retratos a sus compañeros de la Marina y ayudaba a escribir telegramas a quienes no sabían hacerlo. Con aquellos trabajos consiguió reunir dinero para ayudar a su familia.
Una vez más, el trabajo aparecía en su vida unido a una idea que nunca abandonaría: la importancia de cuidar de los suyos.
03
MACAEL. Y CARMEN.
Terminada la mili, abrió una zapatería en Macael. Allí conoció a Carmen Fernández Mateo durante un wateque.
El flechazo fue inmediato. Tanto, que Bartolomé contaría siempre que, si hubiera dependido de él, se habría casado con ella aquella misma noche. Apenas tres meses después contrajeron matrimonio y comenzó una historia de amor que marcaría para siempre a la familia Reche Fernández.
Carmen fue el amor de su vida y su compañera durante todos aquellos años. Juntos compartieron proyectos, viajes, ilusiones y dificultades, construyendo una familia basada en la unión y el cariño. Para sus hijos, su relación fue un ejemplo de complicidad y compromiso.
04
ALMERÍA, POR SORPRESA.
Vino a Almería cuando nacía su primera hija.
Por motivos médicos relacionados con el embarazo decidieron trasladarse a Almería capital. Lo que inicialmente iba a ser una estancia temporal acabó convirtiéndose en el comienzo de una nueva etapa.
Bartolomé vio en Almería un lugar donde desarrollar nuevos proyectos y decidió establecerse definitivamente.
05
EN 1972, EMPEZÓ TODO.
Cerrajería y televisores bajo el mismo techo, hasta que la primera fue creciendo.
Con una enorme capacidad de trabajo y sin miedo a asumir riesgos, inició una actividad relacionada con la cerrajería mientras complementaba sus ingresos reparando televisores. Durante un tiempo ambas actividades convivieron: mientras la cerrajería crecía poco a poco, Bartolomé recorría pueblos y barrios ofreciendo servicios de electrónica.
En 1972 nació oficialmente el negocio que más tarde se convertiría en Barema Seguridad. El nombre surgió de las iniciales de Bartolomé Reche Mármol, y pronto empezó a ganar notoriedad entre los clientes de la provincia.
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LA PALABRA DADA.
Más que vender productos, ofrecer soluciones reales para cada persona.
Desde el principio la empresa se diferenció por su forma de entender el servicio al cliente. Para Bartolomé, hacer negocios significaba también generar confianza: su palabra, su trato y su manera de atender a las personas eran parte fundamental de su forma de entender la empresa.
Aquel trato cercano y honesto hizo que muchos clientes recomendaran sus servicios a familiares y amigos. Es una relación que en muchos casos ha pasado de padres a hijos y, después, a nietos.
07
SEGUIR APRENDIENDO.
Cerraduras de alta seguridad, puertas acorazadas, cajas fuertes, amaestramientos y controles de acceso.
Con el paso del tiempo, Barema Seguridad amplió servicios e incorporó nuevas soluciones para viviendas, comunidades y empresas. El verdadero valor diferencial, sin embargo, nunca estuvo solo en los productos.
Bartolomé entendía que un negocio tenía que servir para ayudar a las personas. Por eso apostó siempre por el asesoramiento honesto, recomendando lo que cada cliente necesitaba de verdad. Ese principio sigue presente hoy.
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LA SEGUNDA GENERACIÓN.
Lourdes y Antonio David, la familia al frente de Barema.
Lourdes Reche Fernández, actual responsable de Barema Almería, se incorporó al proyecto familiar de manera natural: comenzó a trabajar junto a su padre al terminar sus estudios, aprendiendo directamente de él los secretos del oficio y, sobre todo, la importancia del trato personal.
Su hermano, Antonio David Reche Fernández, cursó Administración y Dirección de Empresas en Madrid y después regresó a Almería para aportar una visión más tecnológica y empresarial. Hoy es el responsable de Barema Roquetas.
LA HISTORIA CONTINÚA.
Generaciones de almerienses han confiado en Barema. Si hoy necesitas a alguien que te abra la puerta, que te haga una copia de llave o que te asesore de verdad, llámanos.